La banca aún tiene por digerir 80.000 millones en ladrillo

El estallido de la burbuja inmobiliaria provocó que oleadas de ladrillo inundaran los balances de labanca. Pese a que la presión de los precios a la baja, inicialmente las entidades se mostraron renuentes a reducir el valor de sus adquisiciones para venderlas pese al potencial riesgo de que dicha carga les hundiese.

Las fuertes provisiones impuestas por Economía desde 2012, sin embargo, obligaron a la banca a desarrollar una importante estrategia comercial para dar salida a los activos, una operación que equivale a achicar agua mientras nuevas oleadas de activos seguían entrando en balance. En 2010, el Banco de España calculó que la banca contaba con 70.000 millones en activos adjudicados. Tras traspasar 11.400 millones de ellos a Sareb (50.000 millones incluyendo créditos), a la banca hoy aún le quedan 80.711 millones de ladrillo de los que deshacerse.

Este es el lastre inmobiliario que suman actualmente las 15 mayores entidades del país, Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Popular, Bankia, Bankinter, Kutxabank, Unicaja, Ceiss, BMN, Liberbank, Ibercaja-Caja3, Novagalicia y Catalunya Banc, según un reciente estudio del Área de Estudios y Análisis Económico de La Caixa.

La mayor partida de estos activos es también la más problemática, pues está compuesta por 30.566 millones en solares. Dejando aparte zonas de especial atractivo, como Madrid capital o Barcelona, donde se han seguido sellando transacciones, la compraventa de suelos es uno de los mercados que más paralizado ha quedado durante la crisis y su digestión probablemente se alargue más allá que la del resto de activos. Ayudará, en todo caso, que las entidades tengan provisionada esta partida al 60% de su valor, frente al 49% de media que tienen cubierto del conjunto de su carga inmobiliaria.

El segundo gran grupo de activos que pesa en los balances de la banca, prácticamente al mismo nivel que el de los suelos, es el de las viviendas. Las entidades albergan 30.437 millones de euros en inmuebles residenciales terminados, de los que más de la mitad, valorados en 16.407 millones, corresponden a viviendas embargadas a particulares que no pudieron hacer frente a sus hipotecas y 14.030 millones a pisos de promotores inmobiliarios. En paralelo, las entidades cuentan con otros 6.123 millones en otros activos inmobiliarios culminados por promotores, como son trasteros, garajes y otros anexos.

Leer más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>